sábado, 28 de agosto de 2010

Comités de Conectividad Rural


En el marco de la realización del Congreso Nacional de ANCORE (Asociación Nacional de Consejeros Regionales) en la ciudad de Arica, discutimos sobre diversas materias, todas de especial significación para las regiones.


Fue así como tuvimos la oportunidad de poner sobre la mesa para la discusión la cuestión de lo que hemos dado en llamar los Comité de Conectividad Rural, una iniciativa que apunta a la equidad a partir de la inversión y las mejores condiciones para el desarrollo, con una vocación manifiesta en ayudar al impulso del capital humano y capital social y mejorar las condiciones de vida y participación.


Los principales avances en materias sensibles para el desarrollo de las comunidades rurales se fundan en la organización de la demanda a través de comités. Ejemplo de ello son los comités de agua potable rural, los comités de pavimentación básica, los comités de electrificación, entre otros.


La ley en materia de comunicaciones no contempla la organización desde la demanda y sólo permite la iniciativa por oferta, impulso netamente empresarial, que no considera la organización para la sustentabilidad.


La conectividad rural ha tenido un desarrollo desigual en el país, con proyectos de inversión fallidos y otros cuyas características por calidad y costos no asegurarán las condiciones para un desarrollo sustentable.


La experiencia internacional camina hacia la organización de la demanda para ordenar la oferta. Como ejemplo tenemos la última inversión que ha hecho el gobierno de Obama en materia de conectividad rural para USA. Además de lo más obvio que se refiere a la competitividad y la participación ciudadana ligada a la conectividad.


En conclusión, proponemos plantearnos seriamente la creación de la figura de los Comité de Conectividad Rural, bajo una modalidad parecida a los comités de agua potable rural, los comités de pavimentación básica y los comités de electrificación, para que ellos puedan levantar iniciativas de conectividad rural, concursar fondos para ello y dar sustentabilidad social y temporal a la inversión en esta materia, que hoy sigue bajo el arbitrio del mercado.

domingo, 15 de agosto de 2010

Viernes 13 y política

El viernes 13 de Agosto, contra todas las previsiones de malos augurios tuve la oportunidad de asistir como invitado a la charla que ofrecía en Chile el político español Felipe González en el marco de la Cátedra Globalización y Democracia de la Universidad Diego Portales.


En la ocasión el conocido “jarrón chino español” nos deleitó con una exposición, a la par pedagógica e informada, sobre el fenómeno de la democracia en el contexto de la globalización, vista por un hombre cuyo oficio fue adentrar a España en el mundo desarrollado, lo que era una verdadera quimera al final de los días del gobierno de Franco.



Quizás uno de los aspectos más esclarecedores de la exposición fue la contextualización de la época que vivimos con una frase pasmante:



Por primera vez en la historia de la humanidad el paradigma de traspaso de saberes y competencias por parte de los individuos mayores de la sociedad a los más jóvenes se quiebra y son estos últimos los poseedores de unas competencias adecuadas para aprender, que les son ajenas a los mayores. El clásico paradigma de transferencia de adulto a joven se transforma por la inclusión de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Ese quiebre supone también un quiebre en las estructuras clásicas de poder, en un contexto en que los individuos jóvenes se sienten ligados a la realidad de manera distinta. Su ámbito de interacción social y creación son las redes sociales y no los tradicionales partidos políticos. Esa socialización que ofrecía el partido político ahora ha sido rebasada por las redes sociales y sus múltiples oportunidades de interacción. La virtualidad no es una cuestión problemática para los jóvenes y los liderazgos, quizás si para nosotros.



Para ser día viernes 13, la sola constatación de ese fenómeno es un avance para la discusión política de nuestro tiempo y verdaderamente se agradece… quizás haya sido cuestión de suerte.