viernes, 27 de noviembre de 2009

Reflexión política: ¿Quién es Halpern, quién Bowen?

Los asesores y líderes que dijeron elecciones sin primarias abiertas, dijeron “problema”. Un método útil en una época –elección directa de un candidato- puede desgastarse y tender a reemplazarlo es natural, pues si los procesos, métodos y ritos en política no se adaptan a las nuevas realidades que se tejen en las narices de las ciencias sociales, pueden significar costos políticos caros de pagar, más allá que quien finalmente paga es “Moya”, o sea la gente común y corriente que quiere sentirse representada por un ideario y unos liderazgos claros.

Es así que las condiciones que enfrentamos como Concertación hace treinta años y que delinearon una estrategia y una táctica exitosa, abonadas por oleadas de jóvenes que en los ochenta nos sentimos motivados a dar duras luchas no sólo por un mezquino retorno a la democracia, si no que también por un mejoramiento sustantivo de las condiciones materiales, de los derechos civiles, de las oportunidades para desarrollarnos como familias, esas condiciones decía, ya no son las mismas.

Las "masas" no se comportan como antes. Como ejemplo, discutíamos hace pocas semanas atrás si el viejo esquema para las proclamaciones daba cuenta de ello; si dos o tres discursos antes del candidato no son hoy una majadería que la audiencia no está dispuesta a aceptar. Antes esos discursos servían para encender el ambiente, hoy lo asfixian, lo enrarecen y aburren.

La urgencia de los tiempos era empujada, no percibida solamente, si no que empujada por la gente, por la ciudadanía y entonces teníamos escenarios electorales claros, donde la Concertación se imponía frente a la alternativa de derecha. Pero hoy, en que esta misma Concertación ha sido capturada por algunos que desean para sí “el timbre y el tampón” sin compartir los liderazgos, sin abrir puertas y ventanas para que entren actores nuevos a sumar sus energías a esta epopeya a la que hacíamos referencia de cambiar la vida de chilenos y chilenas, hoy, la Concertación sufre los golpes de liderazgos que ningún chileno ha escogido, el choque de los liderazgos de los asesores que empinados sobre sus egos chapucean frases de televisión y hacen las cosas más difíciles para mantener el Poder, herramienta tan necesaria para construir la epopeya a la que empujó Chile desde los ochenta: cambiar radicalmente para bien la vida de los chilenos y chilenas.

Los asesores de antaño –que estaban profundamente comprometidos en la realidad de Chile- supieron leer en la gente los símbolos necesarios para enfocar un futuro y nos regalaron el símbolo del arcoiris de la Concertación, pero no nos previnieron de lo que ello conllevaba y a todos los asesores actuales –menos compenetrados de Chile, entre sus viajes a dictar cátedras en el extranjero- se les olvidó que así como ocurre después de la tormenta, en que aparece el arcoiris luminoso que señala un fin y un inicio, así mismo, las condiciones atmosféricas cambiantes tienden a disiparlo.

Aunque porfiadamente no queramos darnos cuenta, las cosas cambian y las formas de hacer política no pueden ser las de antes. Pero mientras escribo, los asesores de Frei, porfiados, ególatras y ciegos ante las nuevas evidencias, y que poco o nada tienen que ver con lo que ocurra con los chilenos y las chilenas si un proyecto como la Concertación desaparece, si nuestro proyecto pierde el Poder, mientras escribo, esos asesores siguen peleando frente a las cámaras.

Halpern fue "asertivo" mientras la gente le daba la supremacía a la Concertación. En buenas cuentas, contrario a lo que los asesores piensan, ni Halpern ni Tironi hicieron los triunfos de la Concertación, menos lo hará ahora Bowen. Ellos no importan nada porque es la épica de un pueblo y que inspira a un gran movimiento como la Concertación, la única capaz de asegurar el triunfo. Entonces, esos asesores hoy no sirven, limitan e incluso estorban, pues hablan y hablan de lo menos importante, y entonces los errores forzados que obligan a cometer al candidato que antes, por la fuerza de la gente de seguir adelante cambiando no se notaban, hoy se hacen absolutamente evidentes y restan apoyos con fuerza.

¿Qué es esa franja enrostrando lo hecho? Una franja así se hace insoportable y no transmite si no status quo, cuando contrariamente, nuestra fuerza es progresiva. Mientras la gente ve hacia delante desafíos, nuestros asesores le dan, vía la franja electoral, un proyecto cuyo líder sólo tiene como fortaleza el pertenecer a una coalición que “lo ha hecho bien”. Ese es resultado palpable de lo hecho por los asesores -hecho pésimo-.

Yo reniego de esos asesores y reivindico la fuerza de la gente para sacar adelante este proyecto que se muere en manos de los pocos dueños de los timbres y los tampones en los partidos, de los asesores de pasillo, de los funcionarios acomodados por el lucro del poder.

La gente quiere un Presidente como Frei que haga los cambios que esperamos, no un producto del alambique de los asesores. Para Frei, desembarazarse de esos asesores necios es ahora un deber, es parte de una lógica insoslayable para avanzar con el Poder y repartirlo, avanzar con el Poder no para sólo retenerlo como Bowen, Halpern y Tironi entre otros plantean, si no que para proponerle a Chile cambiar las cosas otra vez.

lunes, 12 de octubre de 2009

Apicultura: un gigante con pies de barro

Hacia principios de año, en materia de fomento productivo, se nos apareció un gigante en la región que por diversos motivos no se había visibilizado: se trata del sector Apícola.

A priori, si uno consulta dónde se produce más miel y de mejor calidad, las respuestas serán disímiles, unos dirán que en el sur (con la imagen y el sabor de la miel de ulmo entre ceja y ceja) u otra región, menos la nuestra.

Sin embargo, desde hace bastante tiempo vemos cómo pequeños empresarios al alero de Indap (o sea, con apoyo directo del Gobierno) han comenzado a mover cada vez mayores cantidades de colmenas por la región. Más aún, hemos asistido a la construcción de diversas salas de extracción en comunas distantes que facilitan la actividad.

Fue así como a través del esfuerzo y porfía de un grupo de productores se hicieron estudios que han logrado relevancia en el último tiempo. La región de O’Higgins contiene la friolera de 800 productores de miel, que aportan poco menos de la mitad de toda la miel que se produce en Chile.

Pero una industria que se ha abierto espacios significativos en la Unión Europea, especialmente en Alemania y que hoy apuesta a mejorar los procesos productivos tiene serios problemas de no mediar inversión del sector público.

Como siempre. Los grandes tiene herramientas suficientes para persistir en el negocio, en cambio los pequeños, que constituyen la abrumadora mayoría de los productores, están organizados para avanzar decididamente en mejorar la productividad y los estándares sanitarios y para ello necesitan ayuda.

La primera medida apunta a hacer rentable la apicultura a nivel de empresa familiar y la segunda apunta a que un negocio, promisorio hasta hoy, no se derrumbe por fallas en los estándares sanitarios. Si ocurriera un episodio de alerta en Alemania (nuestro principal importador) significaría una sola cosa devastadora por si sola: el cierre del mercado para TODA la miel de la región y la consecuente pérdida de la inversión que se ha realizado hasta ahora, amén del daño social que se originaría.

Dentro de la Agenda Regional que definió los sectores estratégicos (turismo, ciruela deshidratada y vitivinícola) los productores de miel han logrado hacerse un espacio, lo que da cuenta de dos fenómenos: que aún existen sectores productivos importantes por descubrir y apoyar en la región y que la Agenda Regional es absolutamente flexible para abrirse a nuevos desafíos.

Corresponde ahora a todos los actores involucrados en el fomento productivo de la región y especialmente en esta pasada al Consejo Regional, de cara al futuro, tomar la oportunidad de dotar a la región de O’Higgins de las condiciones que permitan también la consolidación de la Apicultura como sector productivo estratégico.