viernes, 28 de octubre de 2016

Las cuentas...


Ya han pasado los análisis de las municipales y la Nueva Mayoría de la región de O’Higgins aún no puede reunirse para trabajar. Esto lo pienso mientras, como cada mañana, viajo por las carreteras cruzando comunidades distintas y logro ver a los ojos a tanta gente trabajadora, a tanto mayor con esperanzas, a tantos niños jugando.

Desde que comenzó este Gobierno nuestro, cada vez que hubo una crisis, un problema que enfrentar o una situación delicada que discutir, reunir a la Nueva Mayoría regional ha sido un esfuerzo sin resultados. Temores y desconfianzas sobran.

Cada uno de los incumbentes tiene razones de sobra para repudiar al otro seguramente, además cada partido político vive sus propias procesiones internas, no obstante ello, la sola razón de ejercer el Gobierno para la gente que, en un proceso democrático eligió (para toda, incluso la que se abstiene de hacerlo), impone el deber de reunirse para hacer análisis, para observar la realidad y desde la región levantar insumos e ideas que sirvan en la práctica al fin superior de ejercer el Gobierno, con honestidad y dedicación.

Pero en nuestra región ello no es posible porque percibo un cierto temor a ver a los ojos al otro, escuchar una opinión, desmenuzar una idea, repensar si estamos en política como quien trabaja para la Nasa, con absoluta asepsia social, prescindiendo de la realidad o si estamos en el Gobierno para defender y trabajar por un Chile que nos reclama.
En política no hay blancas palomas inmaculadas y libres de cualquier falta, como en cualquier organización social. Todos somos actores responsables, más o menos, de los males que aquejan a nuestro Gobierno en particular y a Chile en general, pero por ello mismo, tenemos una tremenda responsabilidad de ser consecuentes con el mandato de la gente, ser consecuentes con aquello que alguna vez nos animó con mayor fuerza: ser leales a quienes desean salir adelante con sus familias, a aquellos que son postergados, abusados y olvidados, con quienes sueñan con oportunidades, no con regalos, con las niñas y niños que merecen una mejor región, y que como cada mañana, juegan a ser grandes, en una tierra donde los grandes parecen no querer gobernarse.

miércoles, 3 de abril de 2013

El realismo


Queridas Correligionarias y estimados Correligionarios, les escribo porque ya se inicia un espacio de discusión que cruza todo Chile. La y los candidatos a Presidente por la Oposición: Bachelet, Velasco, Orrego y José Antonio Gómez ya han iniciado el camino.

Muchos me han dicho que estas son horas para el “realismo” y que según ese “realismo” todos debemos cerrar filas con Bachelet.

Pero eso nos suena a silencio, a ser borregos donde los lobos que acompañan a la candidata y me refiero a esos dirigentes intocables de la Concertación, serán los únicos que tendrán algo que decir. Ellos y no Bachelet, le dirán a Chile lo que es “posible” hacer en un gobierno. Las demandas ciudadanas, como se hizo antes, serán guardadas en el cajón, nos llamarán a la responsabilidad y la cautela, la misma que a ellos les falta al seguir cuidando los intereses de los grandes empresarios que en Chile financian sus campañas.

Los radicales nunca hemos tenido alma de borregos, por años el pueblo radical clama un liderazgo que la Historia nos reconoce y ahora tenemos el deber de levantar la cabeza y asumir nosotros una campaña que ponga fin a la hipocresía.

Correligionarios y Correligionarias, entre una candidatura “calada” como la de nuestra querida expresidenta, que tiene una larga cohorte de “funcionarios” y “pensadores” que van a negar la demanda que todo un pueblo hace, y la candidatura de José Antonio Gómez que podemos y debemos hacer nosotros, el pueblo radical, no podemos dudar.

Aquí no se necesita una invitación o un llamado de Partido para levantar la voz y junto a Gómez avanzar por toda la región. Aquí lo que se necesita es una decisión: vamos a levantarnos por toda la región, por el pueblo que sufre, por la clase media que lucha sin destino. Todos vamos a conquistar un espacio que nadie nos regalará.

Esa es la responsabilidad que hoy nos jugamos y no el cariño a Bachelet.

La cosa es que Bachelet, a través de esta movilización sea capaz de comprender que no puede seguir presa del próximo Ministro de Hacienda o de los viejos dirigentes concertacionistas. Para eso los Radicales debemos levantar nuestra candidatura y promover nuestro programa que la Convención nos ayudó a diseñar!

Radicales, ahora es nuestro tiempo! Con Gómez vamos adelante por toda la región!

Un abrazo fraterno,
Fernando Verdugo