jueves, 16 de diciembre de 2010

Los videos de Carabineros

Las grabaciones que divulgara Canal 13, donde se puede observar a funcionarios de Carabineros de Chile realizando una serie de actividades explícitamente ilegales, no sólo avergüenzan, también indignan. Indignan porque van a contrapelo de lo que ha logrado la institución que el General Bernales llevó al corazón de los chilenos.


Indignan porque han sido muchos los años en que la ciudadanía ha intentado recobrar el respeto por Carabineros, reemplazando una mezcla de temor, hastío y antipatía ganada en los oscuros días de la Dictadura Militar, por una de admiración y cariño ante las innumerables acciones en que hemos visto a un cuerpo absolutamente comprometido con Chile, llevando a niveles de heroísmo la entrega por un ideal.



En las comunas rurales de nuestra región, todos podemos dar fe de la tremenda pasión y fuerza que anima a los Carabineros y Carabineras que sirven anónimamente.



Pero han bastado los terribles videos que ha mostrado Canal 13, para que una sombra de duda y dolor nuble los sentidos. Acciones inmorales que creíamos propias de las fuerzas armadas estadounidenses en Irak, son de normal ocurrencia en lugares en que la autoridad del Estado, su manto protector, se expresa fundamentalmente en Carabineros.



Carabineros, así como el resto de las Fuerzas Armadas de Orden y Seguridad, por convención social son los únicos chilenos a los que les concedemos el monopolio de las armas, por un bien superior que es la defensa del territorio y la tranquilidad social. Son los únicos que pueden portar armas y utilizarlas, en el convencimiento que poseen una probada disciplina ética y moral, una sensible responsabilidad social y una convicción a toda prueba de la enorme responsabilidad que les entregamos y que pesa sobre sus hombros.



Ese, ni más ni menos, es el principio violado por el puñado de delincuentes que aparece en los videos.

sábado, 28 de agosto de 2010

Comités de Conectividad Rural


En el marco de la realización del Congreso Nacional de ANCORE (Asociación Nacional de Consejeros Regionales) en la ciudad de Arica, discutimos sobre diversas materias, todas de especial significación para las regiones.


Fue así como tuvimos la oportunidad de poner sobre la mesa para la discusión la cuestión de lo que hemos dado en llamar los Comité de Conectividad Rural, una iniciativa que apunta a la equidad a partir de la inversión y las mejores condiciones para el desarrollo, con una vocación manifiesta en ayudar al impulso del capital humano y capital social y mejorar las condiciones de vida y participación.


Los principales avances en materias sensibles para el desarrollo de las comunidades rurales se fundan en la organización de la demanda a través de comités. Ejemplo de ello son los comités de agua potable rural, los comités de pavimentación básica, los comités de electrificación, entre otros.


La ley en materia de comunicaciones no contempla la organización desde la demanda y sólo permite la iniciativa por oferta, impulso netamente empresarial, que no considera la organización para la sustentabilidad.


La conectividad rural ha tenido un desarrollo desigual en el país, con proyectos de inversión fallidos y otros cuyas características por calidad y costos no asegurarán las condiciones para un desarrollo sustentable.


La experiencia internacional camina hacia la organización de la demanda para ordenar la oferta. Como ejemplo tenemos la última inversión que ha hecho el gobierno de Obama en materia de conectividad rural para USA. Además de lo más obvio que se refiere a la competitividad y la participación ciudadana ligada a la conectividad.


En conclusión, proponemos plantearnos seriamente la creación de la figura de los Comité de Conectividad Rural, bajo una modalidad parecida a los comités de agua potable rural, los comités de pavimentación básica y los comités de electrificación, para que ellos puedan levantar iniciativas de conectividad rural, concursar fondos para ello y dar sustentabilidad social y temporal a la inversión en esta materia, que hoy sigue bajo el arbitrio del mercado.